Si hay algo que atrae a los niños, ¡son las pantallas y, con ellas, los dibujos animados!
Desde muy pequeños, los niños quedan fascinados por esas imágenes que se mueven solas y hacen ruido. ¿Qué padre no se ha sentido tentado alguna vez a ponerle a su hijo un episodio de La Patrulla Canina para tener un momento de paz?
Y, sin embargo, exponerlos demasiado pronto a las pantallas puede ser peligroso y frenar su desarrollo, provocando consecuencias negativas a largo plazo.
Entonces, ¿a qué edad se puede poner a un niño a ver dibujos animados? ¿Cómo supervisar esta actividad y establecer las normas adecuadas? ¡Descubre nuestros consejos en nuestra guía para padres!
Tiempo de pantalla según la edad
En primer lugar, puede ser útil conocer las diferentes etapas del desarrollo infantil y saber si son compatibles con el uso de pantallas.

Según la regla del 3-6-9-12 del psiquiatra infantil Serge Tisseron, no tiene ningún sentido exponer a un niño a una pantalla antes de los 3 años. Los pediatras afirman que esto tendría efectos negativos en su desarrollo físico e intelectual.
En resumen, según esta regla, pensada para acompañar a los niños que crecen en la era digital:
-
📵 Nada de pantallas antes de los 3 años, o lo menos posible.
-
🎮 Nada de consolas ni videojuegos antes de los 6 años.
-
🚫 Nada de internet antes de los 9 años.
-
👩💻 Internet solo a partir de los 12 años, pero bajo supervisión.
Por otro lado, Serge Tisseron y los expertos no son los únicos que alertan sobre los peligros de una sobreexposición a las pantallas en los más pequeños.
Respecto al uso de la televisión, el Consejo Superior del Audiovisual (CSA) se posiciona en la misma línea, afirmando que los niños no deben ver la televisión antes de los 3 años.
Antes de los 3 años: nada de pantallas para los más pequeños
Un niño se construye actuando sobre el mundo. Necesita utilizar sus cinco sentidos y desarrollar interacciones, las cuales son esenciales para su crecimiento. Ponerlo frente a la televisión corre el riesgo de perjudicar su desarrollo, encerrándolo en un rol de espectador demasiado pronto.
El CSA también alerta sobre la idea errónea de que los dibujos animados tienen un poder calmante sobre los niños pequeños.

La mirada del bebé es captada por las imágenes y sonidos que provienen de la pantalla, los cuales no comprende. Su cerebro entra entonces en pausa. Los padres pueden tener la impresión de que esto lo calma, pero en realidad, se trata más bien de un estado hipnótico, a menudo seguido de una sobreexcitación. Para calmarlo, los padres adquieren así el hábito de poner al niño frente a la pantalla cada vez más, aumentando los efectos nocivos.
Lo que se recomienda es un uso progresivo de las pantallas en los jóvenes, y los dibujos animados no son aconsejables antes de los 3 años.
De 3 a 6 años: una introducción progresiva
Para este grupo de edad, el CSA recomienda limitar el tiempo frente al televisor a un máximo de 30 o 40 minutos al día.
El programa elegido debe estar, por supuesto, adaptado a la edad del niño.
Hasta los 6 años, al niño le resulta difícil distinguir la realidad de la ficción. Por lo tanto, es importante que los padres adquieran el hábito de hablar con él sobre lo que ha visto.
Entre 6 y 10 años: programas adaptados y en cantidad limitada

Los padres deben ser especialmente atentos a la sensibilidad del niño y a lo que ve.
De hecho, a partir de los 6 años, el niño empieza a comprender las imágenes que aparecen en la televisión y podría sentirse tentado a reproducir lo que ha visto.
Hay que estar atentos, priorizando los dibujos animados o cualquier otro programa destinado al público infantil, y siempre discutirlo con él para mostrarle la diferencia entre el programa y la realidad.
También hay que mantener la disciplina en cuanto al tiempo frente a la tele: de 1 a 2 horas al día como máximo, sumando todas las pantallas.
A partir de 10 años: máx. 2 horas al día frente a una pantalla
El niño adquiere cada vez más autonomía. Es normal que desee poder ver lo que le interesa.

No obstante, es necesario que los padres lo acompañen en sus elecciones y vigilen los contenidos visualizados, los cuales deben estar adaptados a su edad y sensibilidad. Y en cuanto a las pantallas, el máximo es de 2 horas al día.
En la adolescencia: libertad y vigilancia
Los adolescentes pueden disfrutar de más libertad, pero también aquí hay que controlar el tiempo diario de pantalla: de 2 a 4 horas en el ideal.
Solo podemos desaconsejarte poner una televisión en su habitación. Por un lado, porque la luz azul emitida por la pantalla perturba el sueño. Y también porque es tentador encender la consola o la televisión a altas horas de la noche...
Los riesgos de una exposición precoz a la televisión y a los dibujos animados
Los dibujos animados pueden tener una influencia positiva en tu hijo. Son entretenidos, pueden ser educativos, permitir enriquecer el vocabulario... Pero para ello, es esencial elegirlos bien.
A pesar de todo, cada vez más estudios demuestran los efectos nocivos que puede tener un consumo excesivo de pantallas en los niños. Entre ellos:
😴 Trastornos del sueño
Las pantallas emiten luz azul artificial que puede tener consecuencias dañinas para los ojos y provocar trastornos visuales. Además de causar fatiga ocular, esta luz perturba el sueño, especialmente si el niño ve dibujos animados justo antes de dormir.
🤖 Consecuencias negativas en el desarrollo intelectual y físico
Una exposición temprana a las pantallas puede dañar el desarrollo del niño, que corre el riesgo de encerrarse en un mundo en el que no intercambia con su entorno y no evoluciona correctamente en su medio.
🙄 Trastornos de atención y concentración
Es bien sabido que las pantallas tienen efectos nocivos en las funciones cognitivas del niño. Un joven expuesto demasiado pronto a las pantallas sería más propenso a desarrollar problemas de concentración, trastornos de la memoria y de la atención.
🍭 Sedentarismo
¡Al poner a un niño pronto frente a la televisión, los malos hábitos pueden aparecer rápidamente! El tiempo frente a la televisión y otras pantallas es tiempo en el que el niño no hace deporte, lo que puede provocar problemas de sobrepeso. Cuidado también con picar entre horas, algo tan tentador al ver su dibujo animado favorito pero terriblemente malo para la salud.
Las normas a establecer para regular el visionado de dibujos animados
Por supuesto, no decimos que haya que prohibir las pantallas y los dibujos animados a nuestros hijos, ¡ni mucho menos!
Porque, al crecer, es evidente que si tu pequeño no está familiarizado con los grandes dibujos animados de nuestra época o no sabe absolutamente cómo usar una pantalla, ¡su integración social podría ser difícil!
Lo que hay que recordar es hacerle descubrir este mundo en el momento adecuado y en las condiciones adecuadas. Los dibujos animados también tienen efectos beneficiosos para el desarrollo infantil, siempre que se haga un buen uso de ellos. Como suele ocurrir, todo es cuestión de equilibrio y sentido común.
Aquí tienes algunos consejos para permitir a los padres establecer un marco saludable cuando los niños ven dibujos animados:
-
✅ elegir contenido adaptado: a menudo hablamos del (excesivo) tiempo de pantalla en los niños, pero mucho menos del contenido de los programas que ven. Y, sin embargo, es algo que no se debe tomar a la ligera. Primero hay que prestar atención a la duración, teniendo en cuenta la capacidad de atención del niño según su edad. Luego, hay que elegir una historia y personajes tranquilizadores con los que el niño pueda identificarse. Cuidado también con los mensajes transmitidos por el dibujo animado, que también deben estar adaptados al niño.
-
📺 prestar atención a la publicidad: ¡basta con que un niño vea el primer anuncio para pedir a sus padres algo que no necesita en absoluto! Además de eso, podría quedar expuesto a mensajes que no van dirigidos a él en absoluto. Por tanto, hay que asegurarse de que el programa o dibujo animado visto no contenga anuncios o tenga muy pocos.
-
👍 intentar diversificar los dibujos animados: aunque un niño se sienta atraído naturalmente por un programa que conoce y aprecia, puede ser interesante mostrarle algo diferente para ampliar sus horizontes. Al mostrarle una variedad de dibujos animados, podrá estimular su creatividad y descubrir nuevos espacios de exploración.
-
💬 estar siempre disponible para hablar sobre el dibujo animado visto y, a veces, tomarse el tiempo de ver uno con el niño. Además de compartir un momento juntos, será la ocasión de hacerle preguntas para saber qué ha entendido y, eventualmente, explicarle ciertas cosas si es necesario. ¡Ánimo, eres un adulto, no es Peppa Pig lo que te va a asustar!
-
🕗 controlar el tiempo de pantalla: a partir del momento en que decidimos mostrar dibujos animados a nuestro hijo, ¡no significa que sea una fiesta constante en casa! Es necesario fijar límites. Por ejemplo, nada de televisión por la mañana o antes de ir al colegio, y mucho menos durante las comidas o justo antes de dormir. Los dibujos animados se ven cuando papá y mamá lo han decidido, y no en cuanto el niño los pide.
-
🎨 fomentar las actividades creativas y al aire libre: aunque el niño vea dibujos animados, los padres deben seguir haciéndole realizar actividades manuales como dibujar, pintar, juegos de construcción... Y también hay que pasar tiempo fuera (paseos al parque, deporte, etc.).
-
🤓 prevenir la fatiga visual de los niños con gafas anti luz azul: una vez que el niño empieza a consumir pantallas, hay que prevenir los efectos nocivos de la luz azul artificial (¡qué suerte, precisamente tenemos una magnífica colección de gafas solo para ellos, con la mejor filtración del mercado!)

Qué dibujos animados elegir según la edad del niño
-
🍼 De 0 a 3 años: Si has leído bien nuestro artículo, ¡sabes que la respuesta correcta es ninguno! ¡Sobre todo nada de pantallas para los más pequeños!
-
👶 Entre 3 y 6 años: Lo mejor es empezar por mini dibujos animados adaptados a los más pequeños (T’choupi, Peppa Pig, Petit Ours Brun, los programas infantiles en France 5...). Para un niño de entre 3 y 4 años, la duración debe ser de 10 a 20 minutos. A partir de los 5-6 años, se puede alargar hasta 1 hora máximo y elegir un dibujo animado más largo (evitamos poner a nuestro pequeño directamente frente a un Disney como Blancanieves o Pinocho si no queremos que le coja manía a los dibujos animados de inmediato). A estas edades, no superamos las 2 horas por semana.
-
🧒 De 6 a 10 años: Se puede empezar a ampliar un poco los programas. Disney, Pixar, películas de animación, espectáculos infantiles, vídeos educativos, videojuegos para niños... Limitamos las sesiones de visionado a 2 horas máximo sin superar las 6 horas por semana. No olvidamos mantener un ojo en el programa y discutirlo regularmente con el niño después.
-
🧑 A partir de 10 años: Se pueden elegir programas bastante variados: siempre dibujos animados, pero también películas, programas de televisión, documentales... Solo nos aseguramos de que el contenido esté siempre bien adaptado a la edad del niño y a su sensibilidad. Idealmente, intentamos limitar a 2 horas de visionado máximo y no más de 10 horas por semana.
Conclusión: ¿a partir de qué edad mostrar dibujos animados a los niños?
Es importante prohibir las pantallas a los niños muy pequeños. Idealmente, habría que esperar al menos hasta los 3 años antes de mostrar dibujos animados al niño.
Para que la experiencia siga siendo agradable y segura, los padres deben imperativamente respetar ciertas reglas, especialmente en cuanto al contenido del dibujo animado, su duración y la adaptación a la sensibilidad del niño.
La comunicación y la vigilancia parental son también elementos esenciales, al igual que la limitación del tiempo de pantalla.
Siguiendo estas pocas recomendaciones, ¡los niños podrán ver dibujos animados y disfrutarlos plena y serenamente, al igual que los padres!




Comentarios
Bonjour,
Effectivement, il faut que les temps devant les écrans soient controlés. IL faut être vigilant à la lumière bleue qui est extrêmement dangereuse. Je leur mets des dessins animés uniquement avec rétroprojecteur. J’ai le lohpy il est facile à utiliser