Al pasar más de 8 horas al día frente a nuestras pantallas, estamos poniendo en riesgo nuestra visión láser de gamers profesionales. La luz azul emitida por nuestros smartphones, ordenadores, tabletas y televisores daña nuestras pupilas.

Se plantea entonces una pregunta seria para todos los apasionados del gaming: ¿se puede perder la vista de tanto pasar muchísimas horas frente a nuestros videojuegos y pantallas?

Intentamos responder a esta interrogante a través de las diferentes investigaciones y lecturas que hemos realizado para ti.

Efectos de la exposición prolongada a la luz azul

Aunque las investigaciones científicas están apenas en sus inicios, ya conocemos algunos de los efectos nocivos de la luz azul en nuestras pupilas.

Perturbación del sueño


Seguramente pienses a menudo que la adrenalina acumulada durante una partida en Call Of es lo que te impide dormir por la noche. Sin duda hay algo de eso. Sin embargo, el verdadero perturbador de tu ciclo de sueño es la luz azul.

Insomnio y luz azul en gamers

Basándonos en un artículo de la Universidad de Harvard, descubrimos que la luz azulada inhibe la producción de melatonina, la hormona utilizada en la sincronización de nuestro ciclo circadiano (vigilia/sueño). Esta regula nuestro ritmo biológico. Por lo tanto, por mucho que te sientas agotado, no lograrás conciliar el sueño, ya que tu cerebro no habrá obtenido su dosis necesaria para dormir.

Desde ese momento, al estar perturbados, tu cerebro y tu cuerpo no descansarán bien y sentirás los efectos al día siguiente: fatiga, calambres, problemas de concentración, por citar solo las repercusiones menores.

Síndrome de visión informática


Es, sin duda, uno de los síndromes más frecuentes en los nativos digitales. El síndrome de visión informática (o SVI) es un conjunto de problemas relacionados con el uso prolongado del ordenador y, en cierto modo, la exposición a la luz azul está asociada a él.

En resumen, se trata de problemas como dolores de cabeza, visión borrosa, fatiga y sequedad ocular.

Seguramente ya has experimentado este fenómeno. Si nunca te ha pasado, entonces estás cerca de ser un superhéroe.

Desarrollo de patologías oculares



La luz azul también ataca en la sombra —al igual que en Ghost of Tsushima— a nuestras propias pupilas indefensas. De hecho, según un estudio médico realizado por investigadores estadounidenses, esta luminosidad nociva desencadena un proceso en nuestro sistema ocular que transformaría una molécula fotosensible del funcionamiento de la retina en un elemento tóxico.


Es a partir de este proceso como se desarrollaría la famosa enfermedad retiniana llamada DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad). Esta toxicidad afectaría a la mácula (la zona central de la retina), provocando poco a poco la pérdida de visión.

¿Cómo se asocia la luz azul con la ceguera?

Según las investigaciones científicas, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la principal causa de ceguera permanente en personas mayores de 60 años.

Cuando se producen cambios en esta parte del ojo, puede tener efectos devastadores en nuestra visión y conducir potencialmente a la ceguera.

También existen otras afecciones oculares resultantes de una exposición prolongada de nuestros ojos a la luz azul, como las cataratas. No obstante, es sobre todo la DMAE la que señalan los especialistas.

Ceguera y DMAE - Luz azul en el gaming

La correlación entre la DMAE y la ceguera

En el sitio web del National Eye Institute, un excelente artículo nos explica en detalle cómo se manifiesta y evoluciona la degeneración macular a lo largo del tiempo.

Antiguamente, la DMAE solo se consideraba un proceso natural de envejecimiento del ojo.

Sin embargo, el artículo de este instituto médico precisa que esta patología depende también y sobre todo de otros elementos:

  • La genética: los caucásicos de ojos claros serían los más expuestos a esta enfermedad, así como las personas cuyos familiares hayan padecido esta degeneración.

  • El tabaquismo: el consumo de tabaco contribuiría a acelerar el envejecimiento de la córnea.

  • La alimentación: una dieta desequilibrada, basada en azúcares, afectaría directamente a la salud ocular. Se recomienda consumir verduras verdes y frutas.

    Para saber más, hemos publicado un artículo muy completo en nuestro blog: descúbrelo aquí.

  • La exposición al sol: es un hecho científico, la luz directa del sol puede dañar de forma irreversible la córnea de nuestro ojo.

En ese sitio web se ofrece otra información interesante. Por ejemplo, aprendemos que existen dos tipos de degeneración macular:

  • La forma llamada «seca»: resultante de los depósitos que se forman en el tejido retiniano.

  • La forma llamada «húmeda»: que manifiesta una disminución de los vasos sanguíneos en el ojo, lo cual puede provocar una pérdida importante de la visión.

Entonces, nos preguntarás: ¿cómo encajan nuestras pantallas y la luz azul en todo esto?


Esa es la gran pregunta que se hacen los científicos y los especialistas de la vista. De hecho, como se mencionó anteriormente, el sol forma parte de los elementos que aceleran la DMAE. Cabe saber que nuestra enorme estrella es la mayor fuente de luz azul. Sin embargo, estamos acostumbrados a protegernos de estos rayos con gafas de protección…

Pero, ¿qué hacemos con la luz azul emitida por los aparatos que utilizamos?

Hoy en día, todavía existen pocos datos clínicos que confirmen que la luz azul artificial de baja intensidad (la de las pantallas) presente peligros a largo plazo. Por el momento, las pruebas científicas solo se han realizado en laboratorio, pero hay grandes razones para creer que, a largo plazo, el estado de nuestros ojos puede alterarse ante la exposición prolongada frente a las pantallas.

Ante tantas incógnitas, es mejor equiparse con armaduras y escudos para defenderse lo mejor posible contra este enemigo. ¿No eres del tipo de persona que se lanza a una batalla en las llanuras de Mordor totalmente desprotegido? No, entonces digamos que es igual cuando hay que proteger la salud general de tus ojos.

¿Cómo prevenir los posibles riesgos y peligros?

Sin tener respuestas categóricas y científicas sobre los peligros a largo plazo de la luz azul de nuestras pantallas, es mejor prevenir que curar (o sufrir).

Te proponemos, como siempre, algunas recomendaciones a seguir para retrasar lo máximo posible los problemas de visión.

Las gafas o filtros de protección

Aunque subsisten dudas sobre el daño de la luz azul, se aconseja proteger los ojos con gafas anti luz azul.

También existe la solución de los filtros de protección para pantallas. Si deseas saber más al respecto, te recomendamos dos de nuestros artículos:

Una buena salud (alimenticia)

Una buena salud siempre será una misión a seguir para asegurarse de tener un estado físico al máximo de sus capacidades. Somos como los personajes que encarnamos, tenemos nuestras propias barras de vida, que es necesario mantener llenas para rendir al máximo.

Alimentación Gamer E-Sport Protección ocular

Si buscas consejos para una alimentación más equilibrada, para tener un ritmo de vida más sano u otros consejos y trucos para tu vista, tenemos un montón de artículos dedicados a estos temas en nuestro blog, como el de los complementos alimenticios.

Descúbrelo aquí.

Reducir la luz azul de nuestros dispositivos

La mayoría de los dispositivos que usamos (smartphones, ordenadores) disponen de opciones que te permiten reducir la luminosidad de sus pantallas. No dudes en configurarlas según tus preferencias o en descargar una aplicación para automatizar esta práctica. Puede ayudarte mucho, especialmente porque no siempre pensamos en ello cuando estamos concentrados en plena partida de Watch Dogs.

Consultar una vez al año a un especialista de la visión

Como jugador intenso, a veces sometes a tus ojos a un gran esfuerzo. Una pequeña visita al oftalmólogo nunca será una pérdida de tiempo. Podrá comprobar año tras año si tu vista presenta problemas o cómo evoluciona.

Entonces… ¿el amor (por los videojuegos) te deja ciego?

Aún existe muy poca documentación científica para confirmar que la luz azul de nuestros dispositivos afecte tan gravemente a nuestros ojos a largo plazo, hasta el punto de dejarnos ciegos.

Aunque algunos estudios parecen confirmar esta hipótesis, lo mejor que podemos hacer ahora mismo es protegernos de los riesgos equipándonos con gafas de protección, consultando a un especialista regularmente y manteniendo una buena salud física y alimenticia.

Esta es, sin duda, la mejor manera y a todos los niveles, de evitar dañar tus ojos, especialmente porque son muy importantes para ti.

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