Cuidado de la piel, regeneración cutánea, reparación muscular, lucha contra la depresión estacional: cada vez oímos hablar más de la fototerapia con luz roja y de sus posibles efectos beneficiosos.
Pero, ¿qué hay de verdad en ello? ¿Cuáles son los efectos reales de la terapia con luz roja? ¿Cómo funciona? ¡Hacemos balance!
Luz roja, luz infrarroja cercana, infrarrojos: ¿cuál es la diferencia?
Un breve recordatorio sobre la luz natural y los diferentes colores que la componen: cada color corresponde a una longitud de onda en el espectro visible y no visible.

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👾 Ultravioletas: entre 100 y 380 nanómetros, forman parte del espectro no visible
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🔵 Azul: entre 380 y 500 nm. Es la famosa luz azul que en realidad se compone de varias tonalidades, más o menos nocivas
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🟢 Verde: entre 510 y 560 nm
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🟡 Amarillo: entre 560 y 610 nm
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🟠 Naranja: entre 610 y 660 nm
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🔴 Rojo: entre 660 y 780 nm
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🚨 Infrarrojos: entre 800 y 1200 nm. Estamos al final del espectro, donde la luz vuelve a ser no visible.
Así pues, cada tipo de luz está vinculada a una intensidad muy precisa: los rayos más cortos están más «cargados» de energía, mientras que los más largos lo están menos. La luz roja o la azul pueden tener efectos totalmente distintos en nuestro organismo.
Terapia con luz roja: ¿cómo funciona?
En primer lugar, hay que hacer una aclaración: la terapia con luz roja, la que hace ruido en las redes y que podemos hacer en casa, es diferente de ciertas fototerapias (a base de UV o luz roja, ¡pero en un contexto muy diferente!) utilizadas médicamente.
Diferencia entre terapia con luz roja, terapia fotodinámica y terapia a base de UV

Fototerapias, terapia fotodinámica: tratamientos médicos avanzados
El uso de la luz en medicina no es una idea nueva, y cierto número de tratamientos de vanguardia utilizan UV, luz azul o luz roja.
La terapia fotodinámica combina una luz específica (a menudo azul o roja) con un agente fotosensibilizante para destruir las células llamadas patológicas. Se utiliza a menudo para tratar el acné o en el marco de lesiones precancerosas, bajo control médico, obviamente.
Las fototerapias a base de UV utilizan sobre todo las longitudes de onda cortas de los UV: UVB (280-320 nm) y UVA (320-400 nm), según el efecto buscado. Se utilizan principalmente para afecciones cutáneas como la psoriasis, el vitíligo y el eccema, por ejemplo. ¡Bajo control de un dermatólogo, por supuesto!
La terapia con luz roja: un procedimiento sencillo y menos controlado

La terapia que nos interesa en este artículo es más casera. ¡Por cierto, puedes encontrar un montón de lámparas para terapia con luz roja en internet!
Utiliza longitudes de onda rojas y cercanas al infrarrojo (600-1000 nm). Para poder utilizar esta famosa luz roja y cercana al infrarrojo, los profesionales emplean un procedimiento llamado fotobiomodulación. Se trata de terapia LED o láser de baja intensidad (también llamados NIR, por Near Infra Red) que explota longitudes de onda de baja intensidad (luz roja y cercana al infrarrojo).
En función de los efectos buscados, se aplicará una porción muy precisa de longitudes de onda de luz sobre la zona a tratar. La luz roja penetra en la epidermis y estimula las mitocondrias, componentes celulares esenciales para proporcionar energía. Esta energía se utilizará principalmente para la regeneración y reparación de las células.
¿Cómo se desarrolla una sesión?

Concretamente, hay dos maneras de realizar una terapia con luz roja: en consulta, con un profesional, o en casa.
- 🩺 En consulta: se utilizan dispositivos como paneles o láseres LED de infrarrojo cercano para apuntar a zonas precisas (cuerpo o rostro), con duraciones e intensidades adaptadas. Una sesión dura entre 10 y 30 minutos, ya que los dispositivos son más potentes que los que puedes usar a domicilio.
- 🎭 A domicilio: tal vez lo hayas visto en las redes, las máscaras de luz roja se utilizan cada vez más para el cuidado de la piel. Respeta escrupulosamente las indicaciones del fabricante y no dudes en pedir consejo a un profesional de la salud antes de cualquier uso.
Te imaginarás que nos inclinamos más por la primera opción por razones de seguridad. Por último, ten en cuenta que para ser eficaces, las sesiones deben ser regulares: varias veces por semana, independientemente del método elegido.
En fin, ¡consúltalo con tu médico!
Los beneficios de la fototerapia roja: prometedores pero inciertos
Te avisamos, a lo largo de esta parte, usaremos el condicional. En efecto, aunque se ha demostrado que la luz roja tendría (ves, ya empezamos) numerosos beneficios, algunos están todavía en fase de estudio.
La ciencia es un proceso que lleva tiempo, y un estudio alentador debe ser seguido por otros para convertirse en un hecho establecido.
Regeneración celular, salud de la piel

La principal utilización de la fototerapia con luz roja LED es el cuidado de la piel. Es también el campo donde la ciencia ha revelado más resultados positivos probados, mediante estudios sobre el tema. En efecto, la fototerapia con luz roja puede ayudar a la piel a regenerarse más fácilmente y mejorar su textura.
La fototerapia con LEDs rojos permitiría:
- Aumentar la producción de colágeno: al penetrar profundamente en la piel, la luz roja estimula la producción de colágeno, la proteína responsable de la elasticidad de la piel. El uso de luz roja podría, por tanto, atenuar cicatrices y estrías, mejorar la regeneración de las células cutáneas y cerrar los poros para dar a la piel un aspecto más terso.
- Luchar contra la inflamación: la luz roja también es conocida por su acción antiinflamatoria. Sería útil para reducir el dolor y la inflamación.
En lo que respecta a las máscaras LED o lámparas LED de uso doméstico, te recomendamos pedir consejo a un especialista antes de cualquier uso.
En efecto, existen contraindicaciones para la fototerapia con luz roja: no se recomienda en caso de problemas de coagulación sanguínea, quimioterapia o radioterapia, o incluso piel atópica con afecciones como eccema o psoriasis. Asimismo, aún no hay suficientes datos sobre esta tecnología para practicarla durante el embarazo.
Efectos sobre el sueño y el estado de ánimo

Si los efectos beneficiosos de los LEDs rojos sobre la piel han sido objeto de numerosos estudios, sus beneficios sobre el sueño y el estado de ánimo están todavía en fase de suposición.
En realidad, es sobre todo la ausencia de luz azul y violeta de la luz roja lo que no entorpece el sueño.
Es por esto que se aconseja utilizar una iluminación más bien cálida al atardecer antes de dormir: para respetar al máximo tu ritmo circadiano con luces rojo anaranjadas tenues. ¡Por cierto, hablábamos de ello en nuestro artículo sobre el mejor color de luz para conciliar el sueño!
En fin, que no cunda el pánico: puedes atenuar los efectos de la luz azul sobre tu sueño sin optar por una iluminación carmín que envidiaría Drácula: llevar gafas antiluz azul que filtren las ondas problemáticas para el sueño es eficaz.
Beneficios sobre la regeneración muscular
Otro efecto puesto de relieve es la recuperación muscular. Si bien varios científicos han analizado el tema, lo que sabemos por ahora es que parece haber un vínculo, pero que los efectos no son lo suficientemente significativos para ponerlo claramente en evidencia.
La última palabra: terapia con luz roja, ¿funciona realmente?
La terapia con luz roja es, pues, un tratamiento sencillo y ligero, que incluso se puede hacer en casa (aunque recomendamos obligatoriamente un control médico), y que ofrece bastantes promesas, especialmente para diferentes problemas de la piel.
También podría favorecer la recuperación muscular e incluso tendría un efecto sobre el sueño.
Pero no hay ningún consenso científico real: algunos estudios son prometedores, pero hará falta tiempo para que nuestros amigos de bata blanca confirmen o desmientan estos resultados. La ciencia lleva tiempo, pero también es por eso que es fiable.
La pregunta de si la terapia con luz roja funciona realmente, pues tal vez sí, tal vez no.
Tu médico sabrá tal vez orientarte. Y si decides dar el paso de comprarte una lámpara, utilízala con prudencia respetando bien las instrucciones.



